Cuidados de una gatita embarazada

Purina® Cuidados de una gatita embarazada

Conoce lo que puedes hacer para ayudarla durante su embarazo.

 

Tu gata embarazada se beneficiará de los cuidados que le brindes para que su embarazo sea seguro y saludable, por ello organízate para brindarle apoyo antes de que lleguen los gatitos, luego prepárate para darle suficiente tiempo con su nueva familia una vez que hayan nacido.

 

Esto es lo que puedes hacer para ayudar a tu gatita durante el embarazo:

 

Visita al veterinario

Haz una cita con el veterinario para confirmar que tu gata está embarazada. Durante la cita, evaluará su estado general de salud y te darán una fecha probable de parto. Si existen enfermedades no relacionadas para tratar, como pulgas o ácaros del oído, platica con el veterinario acerca del tratamiento; también comenta con él sobre los medicamentos o las vacunas necesarias que sean seguras para tu gatita durante su embarazo.

 

Adapta su dieta                                                                          

No realices ningún cambio inicial sin la recomendación del veterinario: darle más o menos alimento a tu gata puede traer dificultades en su embarazo. Consulta con el veterinario durante la primera visita para crear un plan de alimentación adecuado y adaptar su dieta. Es posible que te sugieran mezclar algunos alimentos para gatitos, con mayor contenido calórico, con la comida que actualmente ingiere; ella necesitará de las calorías adicionales para producir leche.

 

Baja la caja de arena y aumenta la limpieza.

Si la caja de arena de tu gata tiene orillas altas o una entrada estrecha, considera reemplazarla. Elige una que sea baja y ancha, esto favorece su pancita en crecimiento. Para ayudarla a mantenerse sana, limpia su arenero al menos dos veces al día y lávalo una vez por semana.

 

Monitorea su comportamiento

Tu gata no actuará de manera diferente durante las primeras semanas del embarazo. Pero pronto comenzara a dormir más. Puede llegar a dormir tanto que evitará sus comidas. Anímala a comer despertándola cuando sea su hora o enseñándole la comida y el agua en los tazones. A medida que se acerca el parto, es posible que notes que con frecuencia tu gatita lame sus tetillas, esto es normal. Cuando los pezones se llenan de leche, puede sentirse incómoda, y su lamido es un acto que la ayuda a aliviar la presión.