Cómo es el embarazo de una perra

Purina-como-es-el-embarazo-de-una-perra
Conoce más sobre la gestación de tu perrita.

¿CUÁNTO DURA LA GESTACIÓN DE UNA PERRA?

La gestación de una perra dura un promedio de 9 semanas, unas 4 veces menos que en la especie humana. De todos modos, puede haber gestaciones un poco más cortas o más largas, sobre todo cuando se tiene en cuenta el día de la monta para hacer la previsión de la fecha del parto. El parto puede adelantarse un poco si la perra trae una camada numerosa.

¿CÓMO SABER SI TU PERRA ESTÁ EMBARAZADA?

El método de diagnóstico de gestación común es el ultrasonido, que es seguro para la perra y los fetos.

A partir de la tercera semana de gestación, se pueden detectar vesículas fetales, por lo que es habitual esperar hasta los días 23 o 25 de la gestación para evitar diagnósticos erróneos. En estas fechas es posible que no sea evidente que tu perra está embarazada, porque todavía no ha alcanzado la fase de crecimiento más rápida de los fetos, que suele producirse durante el último tercio de la gestación, es decir, a partir de las 6 semanas.

La radiografía es otra técnica de diagnóstico de la gestación. Sin embargo, tiene varias limitaciones. Los fetos pueden sufrir efectos adversos si se exponen a radiaciones demasiado pronto. Además, como los huesos no empiezan a calcificarse hasta la semana 7, una radiografía tampoco ayuda demasiado antes de esta semana.

En cambio, sí se recomienda usar la radiografía a partir de la semana 7 para calcular el número de cachorros que va a parir la perra. Cuando el número de fetos es abundante, es más fácil contar cabezas o columnas vertebrales en una imagen fija como la radiografía que en un ultrasonido.

CAMBIOS EN LA ALIMENTACIÓN

El crecimiento más marcado de los fetos se produce en las 3 últimas semanas de la gestación. No suele ser necesario realizar cambios en la alimentación de las perras durante las primeras 6 semanas. Sin embargo, cuando entre en el último tercio de la gestación, será importante que aumentes el contenido de energía mediante la alimentación para que haga frente al crecimiento considerable de los fetos, y aumentes también el contenido de calcio para que los fetos puedan empezar a formar sus huesos de forma adecuada.

Lo más recomendable y sencillo es empezar una transición al alimento que vas a emplear para los cachorros a partir de la semana 6 o 7. Elige uno de alta calidad, cuya composición y contenido en energía y calcio sea adecuado para el tamaño de la raza de la madre y los cachorros, y comienza a dárselo de forma gradual a la madre, para que pueda afrontar esta etapa de mayor demanda de nutrientes. Además, este alimento también te servirá en el futuro para ayudar a la madre durante la etapa de lactancia, otra de las etapas que genera más demanda de nutrientes debido a la producción de una leche nutritiva para los cachorros.

OTROS ASPECTOS

Además de la alimentación, toma en cuenta que hay diversos medicamentos que pueden ser peligrosos para los fetos. Por lo tanto, si tu perra está tomando algún medicamento de forma periódica, pregunta al veterinario si debes suspender o modificar el tratamiento.

En caso de que sea necesario utilizar desparasitantes, para reducir el riesgo de transmisión de parásitos de la madre a los cachorros durante el parto y la lactancia, el veterinario te indicará qué productos darle y cuándo.

Por último, es importante que tu perra pueda producir una buena cantidad de anticuerpos contra las enfermedades para transmitirlos a los cachorros a través del calostro. Para ello, asegúrate de tener al día el calendario de vacunación de tu perra antes de la monta. Algunas vacunas pueden administrarse durante la gestación sin riesgo para los fetos, pero es muy importante que el veterinario lo tenga en cuenta antes de la gestación si se trata de un embarazo deseado.