Presentar tu perro a otras mascotas

Purina® Presentar tu perro a otras mascotas

Aprende cómo presentar tu perro a otras mascotas de un modo seguro. 

 

PRESENTAR TU NUEVO PERRITO A UN PERRO ADULTO

Si ya tienes un perro, estará acostumbrado a tener la casa para él solo, por lo que puede resultarle difícil aprender a compartirla por primera vez. Prueba estos trucos para facilitar en la medida de lo posible la presentación de un nuevo cachorro a tu perro adulto.

1.- Antes de que tu nuevo perrito llegue a casa, comprueba que las vacunas de tu otro perro estén al día, para que ambos puedan estar felices y sanos.

2.- Busca un lugar neutral para el encuentro de tus perros, un sitio donde tu perro actual no tenga problemas territoriales. Es buena idea presentarlos fuera de casa, pero si tu cachorro todavía no tiene todas sus vacunas, tendrá que ser en casa.

3.- Una vez que tu cachorro haya recibido su primera vacuna (como mínimo) y que el veterinario confirme que es seguro hacerlo, sácalo al jardín y déjale que merodee durante un rato para acostumbrarse a todas las nuevas imágenes y olores.

4.- A continuación, ponle la correa y deja salir a tu perro adulto, sujeto también por la correa. Si tu perro actual es grande o nervioso, quizá sea buena idea ponerle un bozal para evitar embestidas repentinas durante el saludo. Tendrán curiosidad por conocerse, dales cierta libertad de movimientos manteniendo la correa floja. Cálmalos con elogios e ignora sus lloriqueos o ladridos.

5.- Premia las interacciones tranquilas y moderadas con palmadas suaves, palabras calmadas y algún snack. Es importante que te mantengas calmado aunque alguno de los perros se ponga demasiado nervioso. Espera a que se calmen o sepáralos un rato antes de intentarlo de nuevo.

6.- Haz presentaciones cortas, pero frecuentes.

7.- Deja que tu perro adulto “invite” al cachorro a entrar en la casa. Mantén a los dos perros sujetos con sus correas hasta que el cachorro haya hecho un reconocimiento del entorno y tu perro actual lo acepte tranquilo sin mostrar ninguna reacción. Sigue premiando la tolerancia y la aceptación.

 

PRESENTAR OTRO PERRO ADULTO A TU PERRO ACTUAL

Si vas a presentar un perro adulto a tu perro actual, no te sorprendas si no se hacen amigos inmediatamente. No te desanimes, dejas que se conozcan poco a poco en un lugar neutral tranquilo fuera de la casa y pronto serán amigos.

1.- Cuando vayas a presentar a otro perro, mantén a los dos sujetos por las correas  y deja que se investiguen el uno al otro.

2.- Si empiezan a gruñirse o a ladrarse, sepáralos inmediatamente y espera a que se calmen antes de volver a intentarlo.

3.- Si, después de varios intentos de este tipo, siguen mostrándose reacios a estar juntos, pide ayuda a un adiestrador canino.

 

PRESENTAR TU NUEVO PERRO A TU GATO O GATITO

Lo más importante que hay que tener en cuenta al presentar un perrito a un gato es la seguridad. Los perros pueden mostrarse muy nerviosos con los gatos, por lo que debes darles tiempo para aprender a llevarse bien. 

Cuando tu nuevo cachorro o perro adulto se muestre relajado y cómodo en su nuevo hogar será un buen momento para presentarle a tu gato. Ten paciencia y dale tiempo a tu gato para acostumbrarse a su nuevo compañero, sobre todo si tu gato no había vivido antes con un perro amistoso. 

1.- Asegúrate de que tu gato o gatito esté en una zona segura, donde el perro no pueda alcanzarlo, y mantén al perro sujeto con una correa.

2.- Premia a tu perro si está tranquilo y, aunque él ladre nervioso, mantén la calma. Después de cinco minutos, aleja al perro y deja que el gato salga de la habitación para descansar.

3.- Preséntalos en sesiones cortas de pocos minutos cada una, en distintas habitaciones y varias veces al día, para que se acostumbren a verse y a olerse por toda la casa. No sueltes al perro de la correa.

4.- Cuando se hayan calmado y estén relajados, deja que tu gato salga de su zona de seguridad, pero mantén al perro sujeto con la correa. Permite que se conozcan y prémialos con mucho amor y cariño si se toleran mutuamente. Recuerda que debes mantenerte tranquilo aunque alguno de ellos dé muestras de incomodidad. Repite esto con frecuencia.

5.- Vigílalos hasta que estés seguro de que se llevan bien y no sueltes la correa del perro hasta que confíes en que no reaccionará ni intentará perseguir al gato. Asegúrate que el gato tiene acceso a zonas a las que el perro no puede llegar, y que no puede escapar si no se siente cómodo.

6.- Separa al perro y al gato a las horas de las comidas para que ambos puedan comer cómodamente sin riesgo de que el otro le robe la comida.

7.- Pon el arenero del gato en un lugar de fácil acceso para él, pero inaccesible para tu perro. 

8.- Asegúrate de que tu gato tenga muchas oportunidades de acechar y perseguir juguetes móviles para que tu perro pueda relajarse sin miedo a que se abalance sobre él tu gato.

No te preocupes si tu perro y tu gato no se convierten en grandes amigos. Los gatos suelen ser independientes por naturaleza y es posible que ignoren al perro, aunque éste acepte su presencia.

 

Con el tiempo la mayoría de los gatos y los perros que viven juntos acaban mostrándose amistosos ¡aunque esto sea mucho decir para un gato! Siempre que cada uno tenga su propio espacio, con “zonas sin perro” para el gato, todo debería estar bien.